POTSDAM – ALEMANIA

Siempre tuve la idea de conocer esta ciudad que tenía para mí el encanto extraño de haber participado en la firma de los tratados de paz después de la segunda guerra mundial. Así que cuando visitamos Alemania, me propuse llegar hasta allí. En el hotel me explicaron que la mejor manera de ir, era en tren. Tuve muchas dudas ya que mi vocabulario en alemán se limitaba a buen día, y gracias.

Pero hicimos el esfuerzo y nos largamos a caminar hasta la estación más cercana. Por supuesto que el tema de sacar el boleto ya era un problema (en mi cabeza). Fue muy sencillo: la persona que estaba en la cabina solucionó todo muy fácilmente (en inglés), y nos dio las indicaciones necesarias para tomar el tren. Hay que tener en cuenta que había allí varios andenes y los carteles estaban en alemán.

Al llegar a Potsdam se presentaba unnuevo problema: que hacemos y como vamos a los lugares que queríamos visitar. Pero en la estación había una oficina de turismo y para nuestra alegría, la señorita que nos atendió hablaba un poco de español. Ella nos dio las explicaciones para movernos, tomar colectivos, etc, y volver.

En resumen, salió todo perfecto. La amabilidad de los alemanes suplió nuestra ignorancia del idioma.

Además, la ciudad es hermosa y muy tranquila. Vale la pena recorrerla, en especial. El palacio de Sanssouci. Es digno de verlo y recorrerlo.  

Por Carlos Cassani

Redacciòn tuguianorte.com