18va. Entrega –

 

EL CINE DE OUROBOROS = “INVICTUS”

 

Algún aspirante adepto de Ouroboros bien podría intentar subtitular a esta impresionante película “Invictus” como ( “El Perdón”).-

 La carga del film de tantos y tan sustanciales valores, hace difícil estimar a cual de ellos, el libro original “El Factor Humano” de John Carlin, ha querido su Director (Clint Eastwood) priorizar.-

 En apretada reseña que seguramente ha de resultar insuficiente, asoman en la realización cinematográfica las expresiones valiosas de la Humildad, el Tesón, la Fe, la Esperanza, el Valor, la Comprensión, la Comunicación, la Inteligencia, la Bondad, la Entrega, todo lo previo como APUESTA POLITICA,para alcanzar la Unión de una Nación, y levantar la medida de su vara de Humanidad, FUNDADA EN LA ASPIRACION DEL PERDON.- 

 Porque el contenido visual y literario de “INVICTUS”, es una síntesis, una amalgama de búsqueda utópica de un Héroe de la Vida, en cuanto “Materia corporal” y contenido “Espiritual”.-

 Ouroboros conocedor de la Historia del desgraciado sistema del “Apartheid” que se enseñoreaba con el dolor, la humillación, la muerte, conocía también, por haberlo visto durante 27 años  de sufrimiento, a su adepto Sudafricano, Nelson Mandela.-

 Como de la misma esencia de Ouroboros, sus interpretes no tienen “tiempos” establecidos, para conocerse entre ellos.- Simplemente “Ocurre”, que el mensaje de uno, otro lo toma en su propio tiempo y le brinda la oportunidad de la “Razón de estar allí”.-

 Nelson Mandela conoce el poema de William Ernest Henley – “Invictus” – publicado en 1888 – en algún momento de sus 27 años  de prisión a manos de la “Minoría Blanca”, que se hallaba desde siempre en el Poder de Sudáfrica.- El poema se constituyo en su bálsamo, en su refugio, y en la templanza del acero de su Alma.-

 La película describe con ribetes de autenticidad histórica, los acontecimientos sobrevenidos a un año   de llegar a la Presidencia de su País del Dirigente de color Nelson Mandela, y en vísperas del Mundial de Rugby de 1995.-

 Los integrantes del nuevo Gobierno con Mandela como Presidente, intentaban recortar, no solamente los privilegios de hasta entonces, sino también aspectos culturales de la comunidad “blanca”.- Y entre estos, el gusto de los “blancos” sudafricanos por el deporte Rugby.-

 En el trasfondo se hallaba la memoria de represiones, injusticias, discriminaciones y el cambio histórico operado importaba para muchos sudafricanos de color, un espíritu de “revancha”.-

 Nelson Mandela tenia en mente otros valores.- Aspiraba que la Justiciafuera un Valor, desde allí hacia adelante, igual para todos los sudafricanos, y tenia plena conciencia que no seria con “venganzas” el modo de lograrlo, sino con LA INTEGRACION en una Comunidad con sentido de Nación.-

 Como se expresa en un dialogo, Morgan Freeman, encarnando a Nelson Mandela explica a algunos de los miembros de su Gobierno la importancia que el Rugby como deporte y el seleccionado de Sudáfrica – “Los Springboks” – son un símbolo de la cultura de la Etnia blanca de Sudáfrica.-

 No es de extrañar entonces, que aproximándose la fecha del Mundial, el Presidente Sudafricano convocara al Capitán del Seleccionado Francoise Piennar (Matt Damon), a un encuentro en el cual, el dialogo en el film, esta hecho de palabras claras pero al mismo tiempo de profunda inducción comprensiva, para alcanzar un compromiso de “Superación de las expectativas”.-

 Convencido de la educación por el ejemplo, las imágenes recorren momentos vivenciales del líder Sudafricano durante sus años de cárcel, instando y motivando a los jugadores sudafricanos al máximo esfuerzo en pos de una Nación Integrada.-

 En uno de estos momentos que invitan a la reflexión del equipo, el Presidente entrega al Capitán Piennar el poema “Invictus”, para ser asimilado por todos los jugadores.-

 Relata la producción cinematográfica, la histórica campaña de publicidad del Mundial a llevarse a cabo, a través de toda Sudáfrica con el “slogan” mundialista = “UN EQUIPO, UN PAIS, UNA NACION”.-

 Alcanzando la instancia final de la competencia deportiva, Sudáfrica enfrenta a los imbatibles neozelandeses, saliendo victoriosos.-

 El estadio a pleno de este ultimo encuentro, no fue el único lugar que se escucho vibrar el unísono grito de victoria.- Fue a lo largo y ancho de todo el País que – en esos momentos – comenzaba a constituirse en una Nación, merced a la alquimia que produce la Integración para favorecer el Perdón que Mandela alcanza a generar.-

 Queremos imaginar que el hoy ya desaparecido ejemplar Héroe sudafricano, podía hacer suyas las palabras “He cumplido con Dios, con la Patria y conmigo mismo”, refrendando su poema amado recitado en su prisión, en la cual seguramente Ouroboros lo acompaño en su soledad, dándole las fuerzas para la Esperanza, fundada en la Fe= “…Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi Alma”.-  

                                                                                                 Soledad

PARA TUGUIANORTE.COM