ATENAS

Atenas

Creo que hablar de Atenas va a ser difícil ya que creo todos hemos leído y estudiado algo referido a esta civilización maravillosa y las cosas que lograron, especialmente en arte.

En particular yo lo primero que sentí al llegar allí fue una emoción enorme: estaba por fin en el lugar que tantas veces había visto en el cine, o en imágenes de los libros de historia.

Me encontré con gente muy amable, con ganas de ayudarnos a pesar de las limitaciones del idioma. Un recorrido a pié nos llevó a un mercado donde podíamos comprar casi cualquier cosa, en especial souvenirs.

Como era ya mediodía, nos detuvimos a almorzar en un pequeño restaurant. Pedimos una comida típica del lugar, que fue ampliamente explicada por el mozo. DELICIOSA.

Luego otra vez a caminar hacia nuestro objetivo principal: el Partenón. Y allá arriba lo vimos. Otra vez las emociones que nos embargaron. Llegar hasta arriba no es fácil, por lo menos para nosotros que ya no somos tan jóvenes. Pero valió la pena. Estar allí es un privilegio único y nos resistíamos a irnos, aunque ya la tarde empezaba a caer y el frío terminó por convencernos. En resumen: ESPECTACULAR

Por Carlos Cassani

Redacciòn tuguianorte.com